
De la sospecha al diagnóstico: claves para detectar la pérdida auditiva en los primeros meses de vida
De la sospecha al diagnóstico: claves para detectar la pérdida auditiva en los primeros meses de vida
Cuando hablamos de pérdida auditiva en la infancia, el tiempo es un factor clave. Cuanto antes se detecte, antes se podrá intervenir y, por tanto, mayores serán las oportunidades de desarrollo del lenguaje, la comunicación y la inclusión social. Aun así, muchas familias se enfrentan al desconcierto de no saber si lo que observan en casa son signos reales de hipoacusia o variaciones en el desarrollo.
En este artículo comparto claves esenciales para identificar señales de alerta, entender el proceso diagnóstico para poder actuar con rapidez y confianza.
¿Qué es la pérdida auditiva infantil?
La Pérdida Auditiva es la disminución de la capacidad auditiva. Puede presentarse desde el nacimiento (congénita) o desarrollarse en los primeros meses o años de vida (adquirida o progresiva). Puede afectar uno o ambos oídos, y su severidad varía desde leve hasta profunda.
Es importante remarcar que:
- Cinco de cada mil niños recién nacidos padece una sordera de distinto grado.
- Uno de cada mil recién nacidos presenta sordera severa o profunda.
- Alrededor de dos mil familias, cada año, están afectadas por la presencia de una discapacidad auditiva en uno de sus hijos.
- El 80 % de las sorderas infantiles permanentes están presentes en el momento de nacer.
- El 60 % de las sorderas infantiles tienen origen genético.
- Sólo en el 50 % de los recién nacidos con sordera se identifican indicadores de riesgo.
¿Cuáles son los Factores de Riesgo de la Sordera Infantil?
- Sospecha familiar de sordera*
- Historia familiar de sordera
- Hipotiroidismo
- Estancia en Unidad de Cuidados Intensivos Infantil (UCIN) mayor de 5 días
- Exposición a ototóxicos
- Ventilación asistida
- Otitis persistente
- Infecciones perinatales* (citomegalovirus-CMV, herpes, rubeola, sífilis y toxoplasmosis)
- Meningitis bacteriana*
- Síndromes con sordera*
- Enfermedades neurodegenerativas*
- Anomalías craneofaciales*
- Ventilación con membrana extracorpórea*
- Trauma craneal grave*
- Hiperbilirrubinemia* con exanguinotransfusión
- Quimioterapia
(*) factor de muy alto riesgo de sordera postnatal
(CODEPEH (Núñez et ál.) (2014): «Sorderas diferidas y sobrevenidas en la infancia: Recomendaciones CODEPEH 2014». Revista FIAPAS, octubre-diciembre 2014, nº 151, Separata. (3ª ed.). Madrid, FIAPAS 2016).
¿Cómo detectar señales tempranas en casa?
Aunque el cribado neonatal auditivo permite detectar muchas pérdidas auditivas desde el nacimiento, hay casos que pueden desarrollarse posteriormente. Los programas de detección precoz de la hipoacusia congénita se han consolidado con éxito en España, su implementación ha permitido identificar de manera temprana a los recién nacidos con pérdida auditiva, facilitando una intervención oportuna y mejorando los resultados en el desarrollo del lenguaje y la comunicación. Sin embargo, aún se presentan algunos desafíos importantes. Entre ellos, destaca la dificultad para identificar casos de hipoacusia de inicio tardío o progresivo, que pueden pasar desapercibidos en los primeros meses de vida. Asimismo, preocupa el porcentaje de niños que, tras no superar el cribado auditivo inicial, no completan el proceso diagnóstico ni acceden al tratamiento adecuado, lo que conlleva el riesgo de que se pierdan en el sistema sin recibir la atención que necesitan. Por eso es importante observar el comportamiento auditivo y comunicativo del bebé.
🔍 Signos de alerta por edad:
0-3 meses:
No se sobresalta con sonidos intensos o repentinos.
No se calma con la voz de mamá o papá.
No presenta cambios en el comportamiento al oír sonidos.
4-6 meses:
No gira la cabeza hacia la fuente sonora.
No reacciona a la voz de familiares cuando no están a la vista.
No balbucea o hace sonidos con intención comunicativa.
7-12 meses:
No responde cuando se le llama por su nombre.
No entiende palabras familiares como “no” o “mira”.
No imita sonidos ni utiliza vocalizaciones para llamar la atención.
Es importante tener en cuenta que estos signos no son diagnósticos en sí mismos, pero sí indican la necesidad de una evaluación más detallada.
¿Qué hacer si hay sospechas?
Confiar en tu intuición: Nadie conoce mejor a un bebé que su familia. Si algo “no cuadra”, no dudes en expresarlo.
Consultar con pediatría: Solicita una valoración auditiva si el comportamiento auditivo o el desarrollo del lenguaje no es el esperado.
Acudir a un centro especializado en audiología pediátrica: Las pruebas auditivas adaptadas a la edad, como los potenciales evocados auditivos o las otoemisiones acústicas, permiten detectar con precisión si existe pérdida auditiva.
Insistir si es necesario: En ocasiones, se minimizan las preocupaciones de las familias. Si persisten las dudas, pide una segunda opinión.
¿Por qué es tan importante actuar pronto?
El desarrollo del lenguaje oral depende de una adecuada experiencia auditiva durante los primeros años de vida, especialmente antes de los 3 años, cuando el cerebro se encuentra en la etapa de gran plasticidad cerebral. Una detección tardía puede generar retrasos en el lenguaje, dificultades en la socialización, frustración y barreras en el aprendizaje.
Gracias a los avances en detección precoz, tecnología auditiva (audífonos e implantes cocleares) y programas de rehabilitación como la Terapia Auditivo-Verbal®, muchos niños con pérdida auditiva acceden hoy a una vida plena, con lenguaje oral, escolarización inclusiva y autonomía.
El papel de la familia: esencial desde el primer día
El camino desde la sospecha hasta el diagnóstico puede generar miedo, incertidumbre y muchas preguntas. Pero también es un punto de partida. Con apoyo adecuado, información clara y una red de profesionales comprometidos, las familias no solo acompañan: lideran el proceso.
En el camino hacia el desarrollo del lenguaje oral en niños con pérdida auditiva, la familia no es un elemento secundario: es el eje central del proceso terapéutico. Desde el enfoque de la Terapia Auditivo-Verbal® (TAV), se reconoce que la implicación activa, constante y amorosa de la familia es esencial desde el primer día, incluso desde antes de una confirmación diagnóstica definitiva.
La TAV se basa en una serie de principios que ponen a la familia en el centro de la intervención. Uno de sus pilares fundamentales es educar y empoderar a los padres como los principales agentes del desarrollo del lenguaje y la comunicación de sus hijos. Esto no significa que deban convertirse en terapeutas, sino que adquieren estrategias específicas para integrar la audición y el lenguaje en la vida cotidiana de manera natural, significativa y continua.
Desde el principio, la familia participa en sesiones individuales donde aprende a:
Favorecer la escucha activa del niño, optimizando el uso de audífonos o implantes cocleares desde edades tempranas.
Integrar el lenguaje oral en la rutina diaria, aprovechando cada momento para construir vocabulario, comprensión y expresión verbal.
Leer al niño, cantarle, narrarle el mundo, porque cada interacción sonora es una oportunidad de aprendizaje.
Responder de forma sensible a cada intento comunicativo, validando emociones y modelando lenguaje.
Colaborar con profesionales especializados, formando parte del equipo terapéutico de manera activa e informada.
La Terapia Auditivo-Verbal® también promueve que los niños con pérdida auditiva crezcan y aprendan en entornos inclusivos, rodeados de hablantes oyentes, lo que refuerza la necesidad de una familia comprometida en facilitar esas experiencias.
En Oír Pensar Hablar, acompañamos a las familias desde el momento del diagnóstico, guiándolas paso a paso para que puedan ofrecer a sus hijos un entorno rico en sonidos, palabras y amor. Porque cuando una familia está preparada, informada y apoyada, el potencial de un niño para escuchar, pensar y hablar se multiplica.
✅ En resumen:
Observa, confía en tu percepción y actúa ante cualquier duda sobre la audición de tu bebé.
La intervención temprana cambia vidas: cuanto antes se actúe, mejores serán las oportunidades.
En Oír Pensar Hablar, acompañamos a las familias desde el momento del diagnóstico, con evaluaciones precisas, orientación afectiva y Terapia Auditivo-Verbal®.
Para más información, contacte con nosotros, estaremos encantados de poder aclarar sus dudas y ayudarles en todo lo posible.
📱 640 21 21 25
📧 info@oirpensarhablar.com
Hola soy Eliana Fredes Albarracín, autora de este blog. Prof. de sordos, Gda. en Logopedia, Audióloga Protésica, Certificada en Terapia Auditivo-Verbal LSLS por AGBell Academy, Licenciada en Pedagogía, Máster en Atención Temprana y Máster en Orientación Educativa Familiar. Fundadora y Responsable del Centro de Logopedia y Pedagogía Oír Pensar Hablar en Málaga.
Además podrás descargarte nuestro pdf "Cómo hacer implantes y/o audífonos para mis muñecos"
Una forma divertida de familiarizar a los niños con sus implantes y/o audífonos
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